Pintura para fachadas y exteriores
Por el equipo de PaintUber · revisado el
Una fachada aguanta lluvia, sol, viento y cambios de temperatura todos los días. La pintura tiene que estar hecha para eso, el muro tiene que estar bien preparado y hay que elegir bien el día.
Qué buscar en una pintura de exterior
- Apta para exterior a la intemperie, dicho así en la ficha técnica. «Interior y exterior bajo cubierta» no es lo mismo: vale para un porche, no para una fachada que recibe lluvia.
- Resistente a la lluvia y a los rayos UV, para que no se lave ni pierda color.
- Transpirable: el muro tiene que poder soltar el vapor. Si la pintura lo encierra, acaba haciendo ampollas.
- Elástica si hay fisuras finas: los revestimientos elásticos acompañan los pequeños movimientos del muro sin abrirse. Las grietas grandes o que se mueven hay que repararlas antes.
- Acabado: liso o pétreo (con textura, que disimula irregularidades).
Cómo preparar el muro
- Limpia: polvo, verdín y suciedad, con agua a presión si el soporte lo aguanta. Si hay algas o verdín, trátalos con un producto específico.
- Quita lo suelto: pintura que se cae, enfoscado hueco.
- Repara: grietas y desconchados con mortero de reparación; las fisuras muy finas las puede cubrir un revestimiento elástico.
- Fondo: si el soporte está débil, se pulveriza o es muy absorbente, una imprimación o selladora antes del acabado.
- Deja secar: sobre un muro mojado no agarra nada.
El día de pintar
- Temperatura del aire y del muro entre 5 y 40 °C, sin heladas a la vista.
- Sin sol directo sobre la pared ni muro recalentado: pinta cada cara cuando le dé la sombra.
- Sin lluvia prevista en las horas siguientes, ni viento fuerte.
Antes de pintar una fachada, consulta al ayuntamiento: en muchos municipios hace falta comunicarlo o pedir licencia, sobre todo si hay andamio o se ocupa la acera. En un edificio, la fachada es elemento común y lo decide la comunidad de propietarios. Si se trabaja en altura, hacen falta medios y seguridad adecuados: no es trabajo para una escalera de mano.
Si la fachada tiene humedad
Si por dentro aparecen manchas que crecen al llover, el agua entra por la fachada. Una pintura o un revestimiento impermeable al agua de lluvia puede ser parte de la solución, pero antes revisa canalones, bajantes, cornisas y el sellado de las ventanas. Si la humedad está en la parte baja del muro y deja salitre, sube del suelo: eso se trata de otra forma. Lo explicamos en la guía de humedad y condensación.
Bajo cubierta: porches, soportales y garajes abiertos
Donde no llueve directamente, no hace falta un revestimiento de fachada. Nuestra pintura PaintUber Pared Seca sirve en exterior solo bajo cubierta; en una pared expuesta a la lluvia, no.
Madera y metal de exterior
Rejas, barandillas, puertas y contraventanas necesitan esmalte con imprimación de agarre y, en metal, protección contra el óxido. Lija, quita el óxido suelto, desengrasa e imprima antes del acabado. Lo nuestro para esto: PaintUber Primer Todoterreno y PaintUber UberLux, en la colección de madera y metal.
Para ladrillo visto o piedra que no quieres cambiar de aspecto no se usa pintura: existen tratamientos incoloros que repelen el agua. Pregunta por uno que mantenga la transpirabilidad del material.